Aurresku de honor: danza vasca a modo de reverencia

El aurresku de honor es una danza vasca que se baila a modo de reverencia. Es interpretada por un chistulari, un músico que toca el chistu y tamboril, y un dantzari, un bailarín. Se trata de un baile muy popular en bodas, homenajes y actos públicos tanto en España como en Francia.

En Guipúzcoa y Vizcaya es un baile solemne y elegante. Los bailaba el pueblo en las grandes fiestas y también los diputados. En estos casos, era costumbre sacar como pareja del aurreskulari a la mujer o hija del alcalde. Ésta observaba el baile ya que las mujeres no lo bailaban sino que son bailadas. Una fila de ocho, diez o más personas entran en la plaza, unidas por las manos, saliendo como norma general del Ayuntamiento.

Como hemos mencionado anteriormente, se trata de una danza que se compone únicamente de hombre, de los cuales el primero y el último tienen en la mano sus boinas o sombreros. Se trata de los dos personajes más importantes de la danza. Se da una solemne vuelta por la plaza hasta llegar al Ayuntamiento. Una vez aquí, el aurreskulari baila sus primeros movimientos coreográficos. Cuatro o dos de los de la cuerda, salen y traen a pareja del aurreskulari. Una vez en la plaza, éste se adelante y baila anye ella uno de los tiempos de la danza.

Sucesivamente, se traen las parejas para los demás que forman la cuerda o fila quedando separadas de los hombres por unos pañuelos. Es en este momento, cuando se baila el llamado desafío, en el que aurresku y el atzesku bailan otro de los tiempos, con su música, original y movida y en el que ambos ejecutan y lucen sus agilidades.

Música i cuina en sardenya

Avui parlarem una mica de la música i cuina en sardenya, coses característiques de la seva cultura.

MÚSICA

Sardenya és llar d’una de les formes més antigues de la polifonia vocal, generalment coneguts com Cantu a tenore. A l’any 2005, la UNESCO va classificar el cantu a tenore com a patrimoni mundial intangible. Diversos músics famosos han trobat que és irresistible, incloent  Frank Zappa, Ornette Coleman i Peter Gabriel. Els sons guturals produïts d’aquesta forma fan un so notable, similar a xöömej.

Un altre instrument únic és  launeddas. Tres canyes (dues d’elles enganxades amb cera d’abelles) produeixen harmonies distintives, que tenen les seves arrels molts milers d’anys enrere, com es demostra per les estàtues de bronze de Ittiri, d’un home que toca els tres bastons de canya, i que data de 2000 aC.

La cultura sarda és viu i bé, i els joves estàn involucrats activament en la seva pròpia música i el ball. A l’any 2004, el presentador de la BBC Andy Kershaw va viatjar a l’illa de Sardenya amb l’especialista en música Pau Farba i va entrevistar a molts artistes. Els principals teatres d’òpera de l’illa són el Teatre Líric de Càller i el Teatre Verdi de Sàsser (que aviat serà reemplaçat pel nou Teatre Auditori Comunale).

CUINA

Per últim, parlant de la música i cuina en Sardenya, parlarem de la seva cuina.  La carn, productes lactis, els cereals i els llegums constitueixen els elements més bàsics de la dieta tradicional a l’illa, també una llagosta de roca en menor mesura (aligusta), gambes, botarga (butàriga), calamar i tonyina.

Els formatges tradicionals inclouen el Sardo pecorino, Pecorino Romà, casizolu, ricotta i el casu marzu (notable per contenir larves d’insecte viu).
Un dels més famosos aliments és el carasau panell, el pa pla de Sardenya, famós pel seu caràcter cruixent i forma prima. Originalment l’elaboració d’aquest pa era un procés difícil, que requeria tres dones per fer la feina. Aquest pa pla sempre es fa a mà, ja que dóna un sabor diferent quan més es treballa la massa. Després de treballar la massa que es posarà en marxa en cercles molt fins, es col·loca en un forn de pedra molt calenta, on la massa explotarà en forma de bola. Una vegada que la massa arriba aquest estat es retira llavors del forn en el qual es talla llavors en dues làmines fines i s’apila per anar de nou al forn.

Valencia en Fallas: Historia, fiesta, música y mucha pólvora!


Este fin de semana pasado se dio el pistoletazo de salida para las Fallas, de modo que, un año más, la ciudad de Valencia abrirá sus puertas al Mundo de la forma en que los valencianos mejor expresan su estado de júbilo en sus celebraciones: con fuego y ruido, mucho ruido.

Efectivamente, Valencia da inicio a su calendario fallero con la “Cridà”, un evento que marca todos los años el inicio oficial de las Fallas de Valencia y en el que la Fallera Mayor llama a valencianos y forasteros a engalanar Valencia y a prepararse para unas de las fiestas más internacionales de nuestro país, en las que el efecto purificador del fuego marca la pauta.

Y así, el domingo pasado, Valencia comenzó bien temprano a despertar la fiesta y a los valencianos con una “Gran Despertà” en la que falleros y falleras, desde las 7.30 horas, recorrieron las calles de Valencia lanzando los tradicionales “trons de bac” (unos petardos especialmente estruendosos que estallan al estrellarlos en el suelo), así como otro tipo de artificios pirotécnicos, algunos de gran calibre y estruendo como los imprescindibles “masclets”, todo ello con el objetivo de anunciar a toda Valencia que las Fallas ya están aquí.

Una vez finalizada la “Despertà”, en la Plaza del Ayuntamiento tuvo lugar la primera “Mascletà” fallera de este año, disparándose toneladas de pólvora a cargo de la Pirotecnia Valenciana, un anticipo de lo que espera a valencianos y visitantes que este año se queden o se acerquen, respectivamente, a Valencia para inundarse de luz, color, sonido, música y fuego, un verdadero espectáculo para los cinco sentidos.

Y, tras un día de fiesta, este domingo pasado, a las 20.00 horas, la Fallera Mayor de Valencia dio inicio oficialmente a las Fallas de este año con la clásica y tradicional “Cridà”, en la que, desde las imponentes Torres de Serrano, la Fallera Mayor llamó a la Ciudad del Turia a echar el resto en las Fallas de este año, a divertirse y olvidar los problemas durante el calendario fallero, lanzándolos al fuego la noche del 19 de marzo, cuando cientos de monumentos arderán en la noche valenciana purificando todo lo malo del año anterior y dando la bienvenida a la primavera, cumpliendo así con uno de los ritos más tradicionales de la cultura mediterránea: la purificación mediante el fuego.

Sin embargo, los actos de este domingo no son más que un pequeño aperitivo de lo que espera a quienes se acerquen a Valencia en la última semana de estas fiestas (especialmente el fin de semana anterior al 19 de marzo, en cuya noche tiene lugar la “Cremà”), ya que en esas fechas es cuando las Fallas adquieren una significación y resonancia especiales: las calles de Valencia se inundan de gente para visitar los cientos de monumentos falleros que se plantan en sus calles la noche de la “Plantà”, siendo casi imposible caminar por las calles de la ciudad, más aún si lo que se pretende es visitar alguna de las Fallas más importantes, disfrutar de la “Mascletà” que se dispara a las 14.00 horas todos los días en la Plaza del Ayuntamiento, o asistir a uno de los impresionantes castillos de fuegos artificiales en el viejo cauce del río Turia cualquiera de las noches falleras.

Ruido, pólvora, luz, color, fuego, …, y un sinfín de sensaciones inundarán nuevamente Valencia durante las Fallas, en las que resulta obligado ir provisto de ropa ligera y zapatillas de deporte para soportar horas y horas de caminata por la ciudad para contemplar los monumentos falleros, disfrutar de los pasacalles de falleros y falleras con sus coloridos trajes, siempre acompañados de las bandas de música que amenizan el calendario fallero y que son tan tradicionales en la Comunidad Valenciana, y, cómo no, hacer alguna parada para comer un buen chocolate con buñuelos de calabaza, algo obligado en las fiestas falleras y que es el reconstituyente perfecto para poder continuar hasta bien entrada la madrugada disfrutando de unas fiestas que atrapan a cualquiera que visite Valencia durante estas fechas.

Valencia responde así a sus tradiciones más ancestrales, a su espíritu indiscutiblemente mediterráneo, el cual está indisolublemente unido a la renovación anual que significa la entrada en la primavera y en la que el fuego es el mejor aliado, lo que aderezan los valencianos con un estruendo de luz y pólvora que llega a asustar a los visitantes que llegan a la ciudad. Realmente resulta indescriptible disfrutar de una “Mascletà”, en la que toneladas de pólvora atruenan en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia y ensordecen a quienes la presencian, al tiempo que hace temblar hasta el último músculo y el último hueso del cuerpo de quienes se atreven a presenciar este espectáculo atronador de cerca.

Pero, desde luego, los valencianos durante las Fallas van mucho más allá de lo descrito, convirtiendo en arte la pólvora y el fuego, dando un espectáculo de mestría en cuanto al dominio del fuego, domándolo y moldeándolo a su antojo, siendo la máxima expresión de ello la quema de las Fallas la noche del 19 de marzo, noche en la que cientos de monumentos de alturas y tamaños asombrosos arden para dejar atrás lo malo, dando la bienvenida al nuevo año que se inicia con la primavera, repitiéndose así el ciclo ancestral de la renovación por el fuego y que los valencianos dominan como nadie.

Y si te parece poco lo descrito, no dudes en escaparte estas Fallas a Valencia, donde disfrutarás de unas fiestas que van mucho más allá de lo que te puedes imaginar, unas fiestas que, seguro, querrás volver a disfrutar el próximo año.